La radiofrecuencia ha sido utilizada en la medicina por más de 30 años. Ésta calienta el tejido cutáneo debido a la resistencia eléctrica de la piel.
La radiofrecuencia se limitaba al área de tratamiento solamente. Este sistema ha constituido un gran avance en lo que al tiempo de recuperación se refiere, ya que tras el tratamiento el periodo de inactividad del paciente es mínimo.
Es un sistema no invasivo, no agresivo y se puede combinar con otro tratamiento. Durante el tratamiento con radiofrecuencia, el paciente nota un pequeño calor sobre la epidermis, el que penetra en la dermis. Puede observarse un leve enrojecimiento al finalizar la sesión, que rápidamente desaparece.
La radiofrecuencia, según los electrodos utilizados, se divide en monopolar, bipolar y tripolar.
La radiofrecuencia actúa según su frecuencia a diferentes profundidades.
La radiofrecuencia monopolar tiene mejores resultados en patologías de dolor.
La radiofrecuencia bipolar tiene un mejor efecto en la reestructuración de la piel y su firmeza.
Las aplicaciones en la estética son:
- Estimula rápidamente la producción de colágeno
- Reafirmación y rejuvenecimiento de la piel
- Mejorando la flacidez.
- Reducción de la grasa