Son las siglas de la frase en inglés: Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation. Esta es una radiación electromagnética no ionizante, no causa daño a las células, es un fenómeno físico luminoso que posee características muy diferentes a las de la luz natural, fluorescente o de una lámpara común.
El láser es una radiación monocromática, un solo color. Es coherente, sus ondas se propagan en la misma fase en el tiempo y el espacio. Es unidireccional, lo que le permite una alta concentración de energía en un pequeño punto.
Estas características son las que le proporcionan a esta radiación su amplio uso dentro de las ciencias médicas. La meta en la utilización del láser es dirigir la energía del láser a los blancos específicos, como por ejemplo: melanina, hemoglobina, agua, colágeno de la piel, tintas de colores en los tatuajes. Esto se llama selectividad del láser.
En medicina, se utilizan aquellos equipos de láser en los que predomina el efecto térmico y son conocidos como láseres quirúrgicos de alta potencia, los cuales provocan el corte de los tejidos o la coagulación. Ejemplo: láser de Co2, Argón, Rubí, Holmio, Alejandría, Yag, ND: YAG, KTP etc.
Los láseres terapéuticos son de baja potencia, donde predomina la bioestimulación de los tejidos. Esta técnica es conocida como laserterapia. Los láseres de baja potencia ocasionan efectos analgésicos, antiinflamatorio, regenerativo o biomodulador, estimulante y potenciador de la absorción de fármacos. Es una terapia totalmente segura e indolora que debe ser aplicada por un médico calificado y siguiendo las normas técnicas y protocolos clínicos en cada caso.